A Pedro Díaz Pumará, las últimas generaciones lo conocen por el Instituto de nivel secundario y terciario que lleva su nombre. Para muchos es solo una marca, no una persona. No tengo conocimiento que en algún momento la entidad educativa o las autoridades institucionales en las ultimas décadas hayan recordado a su fundador, como sería lógico en otras circunstancias.
Se explica, tal vez, en los claroscuros del personaje en
cuestión a la hora de gobernar. También que la base de apoyo de su partido
vecinal y sus seguidores, ya no están. Pueden existir muchos motivos, pero el
colegio tiene su fundador.
Es indudable que la
enseñanza de nivel medio en Juárez, tiene un solo origen y es la Escuela Normal
Popular Mixta, creada por el Dr. Pedro Díaz Pumará. Después de poco más de dos
décadas se incorpora al Colegio de las Hermanas Azules.
En 1915 a iniciativa del Dr. Pedro Díaz
Pumará, por entonces Presidente del Concejo Deliberante, se fundó la Escuela
Normal Popular que dependía de las autoridades escolares de la provincia y que
expidió el título de maestro normal infantil, habilitante para actuar en las
escuelas comunes como docente y en puestos directivos.
Posteriormente, el
Consejo General de Educación mejoró esos títulos con la complementación de
algunas materias y prácticas pedagógicas. Los docentes obtenían el título de
maestro normal elemental, con total equiparación en la provincia al de maestro
normal nacional. Obvio sería recalcar los beneficios que trajo para los hogares
juarenses esta escuela, que el 9 de julio de 1915 celebró la ceremonia
inaugural con la presencia de la Comisión de vecinos bajo la presidencia del Dr.
Pumará y autoridades provinciales.
Anualmente bajaba una comisión de inspectores
que integraban las mesas examinadoras para la recepción de las pruebas y luego
de cuya certificación, las autoridades de la provincia entregaban el
correspondiente diploma.
Fue su primera directora Dolores Blanco,
docente de larga y destacada actuación que simultáneamente ocupaba la dirección
de la Escuela nº 1.
La fortaleza de Pumará como líder político era
indiscutible, inclusive después de su fallecimiento. Las críticas de la
oposición eran extremas. Un ejemplo de ello es la polémica que se genera entre
el diario Tribuna, claramente
radical, y El Nacional, donde al
referirse a la Escuela Normal creada por Pumará, los radicales atribuían el
mérito a su directora Dolores Blanco soslayando a su fundador.
En la réplica El Nacional se preguntaba “¿Acaso
no sabe el pueblo quien la fundó y la mantuvo a través de todas las
dificultades que se le cruzaron en el camino?, Pumará fue quién la animó y la
sostuvo con la ayuda de la comisión administradora”, afirmaban.
Está
claro que cuando un gobierno ha tenido tantas luces y sombras, es entendible
que la situación sea incómoda para las instituciones, aunque ocultarlo tal vez
tenga algo de injusticia. -

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