18 abr 2026

José Gerónimo Iraola: EL DUEÑO DE SAN ANTONIO NUNCA CONOCIÓ SU ESTANCIA

 


José Gerónimo Iraola fue el primer propietario de las tierras de San Antonio, aunque nunca las conoció. Nacido en 1810, en Tolosa (España) se casó con Antonia Pereyra, hermana de Simón Pereyra que contrae matrimonio con la hermana de José Gerónimo, Ciriaca Iraola, consolidando la unión entre los Pereyra y los Iraola que en su tiempo fueron los mayores propietarios de tierras en la provincia. Tenían campos en Tandil, Quilmes, Balcarce, Ramallo, Juárez y Ayacucho, entre otras. La asociación entre parientes era una forma de reunir el capital para poner en marcha un establecimiento. Comprobamos esta modalidad, observando el mapa del partido de Juárez de 1880, donde lo que conocemos como estancia San Antonio, son dos superficies que tienen como propietarios a Ciriaca Damiana Iraola de Jacobé (hija de José Gerónimo) y a herederos de Cecilio Jacobé, que era su esposo y uno de los fundadores del partido de Ayacucho.

Los campos de San Antonio de 28.000 hectáreas, ubicados en el cruce de la actual ruta 3 y 86, los había obtenido José Gerónimo Iraola en 1837 por la Ley de Enfiteusis. Según el historiador Salvador Romeo existe información seria, según la cual Gerónimo Iraola pobló esos campos a partir de 1837 y que su establecimiento principal estaba junto a la laguna. No obstante, debemos señalar que la realidad que se vivía en nuestra región, “poblar” significaba un pequeño rancho y unos pocos hombres, que no estaban en forma permanente. Aún, cuando la enfiteusis lo nominaba como campo de Iraola, lo que existía en realidad era el “cantón San Antonio” preparado para que las tropas hicieran noche o estadías cortas.

En realidad, el nombre de “estancia” hace referencia a la extensión de la superficie y no a las instalaciones, ya que en ese sentido le queda un poco grande la denominación porque se trataba solo de un corral de palo a pique, perdido en la inmensidad de la planicie, al lado de uno que otro rancho, sin árboles ni resguardo de ninguna especie.

Cuando el gobierno le cuestionaba el abandono del predio, el propietario justificaba la situación en los ataques indígenas, que no permitían el desarrollo de las actividades. En 1860 José Gerónimo Iraola eleva un petitorio al Gobernador de Buenos Aires. Tras señalar que después del combate en el que muriera Otamendi y su ejército, debió abandonar la estancia, solicita se le conceda el arrendamiento por el término de ocho años, de 14.000 hectáreas, a la par de su hijo Martín Iraola, que pedía la concesión de las 14.000 hectáreas restantes, lo que le fue acordado en el mismo año, dado que estaba veinte leguas al exterior de la línea de frontera.

Es altamente improbable que tanto José Gerónimo, como su hijo Martín Iraola (fundador en 1871 de la localidad de Tolosa en el partido de La Plata), hayan conocido San Antonio. Ellos vivían en la lujosa estancia “Las Hermanas”, (hoy el Paseo del Bosque de la ciudad de La Plata).

El retrato de José Gerónimo Iraola, es la pintura más importante del Museo Brigadier Juan Martín de Pueyrredón, en San Isidro. Fue realizada por el pintor Prilidiano Pueyrredón, uno de los grandes maestros de la pintura argentina, hijo del Brigadier. -

 

 

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