“San José de la Tinta” fue la primera estancia de lo que posteriormente sería el partido de Juárez. Este histórico establecimiento rural ubicado en las cercanías de Barker fue una zona de gran importancia estratégica durante el siglo XIX. Cerca de sus tierras se estableció en 1837 la Guarnición Militar "La Tinta" (o Colonquelú), bajo el mando del coronel Narciso del Valle, para la defensa de la frontera sur.
Del Valle, el primer
poblador de las tierras del partido de Juárez, fue una figura de relieve que ha
permanecido en la penumbra de nuestra historia regional, a pesar de una amplia
foja de servicios. Fue un hombre muy valorado por Juan Manuel de Rosas, lo
nombró su edecán y luego requirió sus servicios por ser un gran conocedor de
las fronteras.
En 1823 integrando el
regimiento de caballería “Húsares de la Muerte” llega a Buenos Aires. El escuadrón
marchó a la zona donde se concentraban las fuerzas con las que iba a iniciar su
última campaña a nuestra región, el General Martín Rodríguez.
Del Valle era
considerado uno de los militares “duros” que actuó en épocas en que la
arbitrariedad era norma impuesta a los subalternos.
En cercanías de La
Tinta, tenían sus tolderías los caciques Calfiao y Cañuante (cuya presencia
atestigua el Corral de Piedra en la estancia La Siempre Verde), quienes, en
1829, planeaban un levantamiento que fue reprimido por el coronel Del Valle al
atacar por sorpresa a los indígenas infligiéndoles una grave derrota, en la que
Calfiao pudo escapar gracias a su caballo, que era realmente extraordinario.
Estas acciones hicieron
que emigraran las tribus indígenas de la zona y allí tomó posesión Del Valle,
quien se establece particular y militarmente en lo que se llamó “La Tinta” o
“Colonquelú”, luego llamado “Calangeyú”, que significa en araucano “donde hubo
otra muerte”, en este caso la matanza del año 29, para distinguirlo del arroyo
Langeyú, en cuyas márgenes fue exterminada en 1820, una de las tribus radicadas
en cercanías.
La certeza sobre la
propiedad de Del Valle la respaldan los documentos que la nombran como límite
al delinearse el partido de Lobería, del que fue fundador. Otro documento
señala que en febrero de 1838 Pedro José Vela transfiere a Remigio Islas y
Narciso del Valle la mitad del terreno que posee en La Tinta”, ubicado entre
los arroyos “Las Calaveras” y “Calangueyú”. En 1838 Del Valle compra ese campo
y en una mensura de 1858 aún aparece con su nombre. Después de Del Valle pasó a
Julián Islas y luego a Ortiz. Hoy es la estancia “San José” de La Tinta que
pertenece a la familia Santamarina, en Barker.-

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