La historia del partido de Juárez nos sorprende permanentemente. Basta con afinar la lupa y detenernos en los documentos para descubrir curiosidades que despiertan interrogantes. Una de ellas es el cambio de apellidos que, sin motivos aparentes, se produce en las actas y registros de la época.
¿Se deberá a los
errores de los escribas parroquiales, a interpretaciones de testimonios orales
sin consultar documentos de identidad o, simplemente, al deseo de adoptar un
apellido más práctico? Lo cierto es que los documentos no siempre aclaran la
historia; en ocasiones, lejos de aportar certezas, generan nuevas confusiones.
El fundador del
partido de Juárez era hijo de un santiagueño nacido en 1807, llamado Salvador
Rondan, quien contrajo matrimonio con Dionisia Osorio en 1828. Según el censo
de la Capital Federal de 1869, se desempeñó como comisario de Policía y fue,
además, un importante hacendado con campos en Arrecifes.
Cabe señalar que el
abuelo de Mariano, era de origen andaluz y si nos remitimos a los estudios
toponímicos y etimológicos, Rondan funciona como una forma aumentativa o
derivada del apellido Ronda. El origen de "Ronda" procede del término
geográfico o del bajo latín rotulare ("dar vueltas" o el camino
alrededor de una fortaleza), o bien de la famosa ciudad andaluza de Ronda,
designando originalmente a personas procedentes de esa localidad. Debemos prestar
atención también, en algunos registros genealógicos, donde se le vincula o
confunde fonéticamente con variantes del nombre germánico Roldán (Hrodland:
"fama o gloria de la tierra") o con accidentes geográficos de forma
redondeada.
Mariano, bautizado el
28 de octubre de 1834 en la parroquia San José de Arrecifes, fue el quinto de
los diez hijos del matrimonio. Sus hermanos fueron Silverio, Apolonio, Benigna,
Hermenegilda, Natalio, Raimundo, Matías, Rufino y Vicenta.
Al bautizar a sus dos
primeros hijos, Silverio, en 1828, y Apolonio Belisario, en 1830, en la iglesia
Nuestra Señora de Montserrat, de la ciudad de Buenos Aires, las actas
identifican claramente al padre como Salvador Rondan. Sin embargo, a partir del
bautismo de su tercera hija, Benigna, en 1832, el apellido cambia y comienza a
figurar como Roldán, denominación que se mantiene en las actas correspondientes
a los hijos nacidos posteriormente.
En 1834 nació Mariano
con el apellido Roldán, aunque existen dudas sobre el día y el mes exactos de
su nacimiento. Si nos atenemos a publicaciones anteriores y a la inscripción de
la placa colocada en la bóveda donde descansan sus restos, habría nacido el 25
de septiembre.
Sin embargo, otra
fuente introduce la incertidumbre: el acta de bautismo, fechada el 28 de
octubre, señala que el niño tenía ocho días de vida. De ser así, Mariano habría
nacido el 20 de octubre. Esta posibilidad resulta llamativa, aunque no puede
descartarse sin contar con otras pruebas documentales que permitan resolver la
discrepancia.
Por aquellos años, su
padre, que ya aparecía registrado como Salvador Roldán, era perseguido por Juan
Manuel de Rosas debido a su conocida filiación unitaria.
¿Pudo haber sido esa
persecución el motivo del cambio de apellido? ¿Fue una decisión deliberada o
una simple modificación introducida en los registros parroquiales?
Imposible saberlo con
certeza. Pero, como sucede tantas veces cuando se investiga la historia, un
detalle aparentemente menor termina abriendo una puerta hacia un pasado lleno
de preguntas. -

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