Sobre fines del siglo XIX la mayor densidad poblacional del partido de Juárez estaba en el área rural y no en la ciudad cabecera. Las dificultades en el transporte generaron la aparición de distintos alojamientos en el pueblo, para esos pobladores que por la distancia debían pernoctar allí. Existieron de diversas clases y categorías. Entre ellos se destaca el Hotel Colón, que ostentaba el liderazgo en cuanto a confort y servicio.
Estaba
ubicado en la avenida Urquiza en la intersección con la actual calle Maipú. La
arteria era conocida como la “avenida de los Ricos”. Allí se levantan las casas
más antiguas de la ciudad. Debido a que, en un principio, la estación
ferroviaria se ubicaría sobre dicho sector, la población se fue extendiendo hacia
allí y las familias de mayores recursos fueron edificando sus casas sobre
Urquiza.
Los
ingenieros ingleses realizaron los primeros estudios y mediciones en la zona
que hoy ocupa el Barrio Prado Español para emplazar la estación del
ferrocarril. Este hecho fue el puntapié inicial para que este sector progresara
aceleradamente, a pesar de que la estación finalmente se levantó a 900 metros
de allí.
La
entrada al pueblo, viniendo de Tandil, fue por años la denominada avenida San
Martín (hoy Urquiza), que junto a su paralela la avenida Uruguay, eran las
calles más importantes en casas de familia. Ambas avenidas, eran recorridas en
el centro por ramblas con palmeras y canteros con flores, ofreciendo un aspecto
más colorido al paisaje urbano. Por otra parte, Urquiza fue escenario de los
primeros corsos organizados para las fiestas de carnaval.
El
Hotel Colón había sido inaugurado entre 1896 y 1898, no existen precisiones al
respecto y era de propiedad de José Beretta, quien había llegado de Buenos
Aires, ciudad en la que se había iniciado en la gastronomía.
Hoy
diríamos que era un hotel “Premium” para esa época. Era de avanzada en lujo y
calidad. Tenía 25 habitaciones, baños con agua caliente, amplio comedor para
cien cubiertos y un palco a dos metros de altura donde se ubicaba una orquesta
que sábados y domingos amenizaba reuniones sociales. Los mozos no manejaban
dinero, solo fichas con la inscripción de la empresa y su equivalente en
dinero. Contaba además con entrada para carruajes, sobre la calle Maipú.
El Hotel Colón era el ámbito exclusivo que hospedaba a visitas
destacadas que llegaban nuestra ciudad, en algunos casos generadas por el grupo
cultural “Almafuerte”, como la del escritor Ricardo Rojas (autor de El Santo
de la Espada) quien realizó una interesante charla y además fue
homenajeado con una serenata de violín interpretada por José Ubaldo Colla junto
a una ventana del viejo hotel, que también albergó al destacado escritor Dr.
Belisario Roldán en 1918 para los festejos del Día de la Raza. Roldan tenía muchos
amigos y admiradores en nuestra ciudad, la que visitó varias veces.
Hoy solo quedan algunos vagos recuerdos de ese centro social que tuvo su
esplendor en el inicio del siglo XX, en el marco del proceso de crecimiento del
pueblo de Juárez.

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